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Convento de San Francisco. Se sitúa a unos 5 minutos del centro a pie.

Este convento tiene su origen en el paso de San Francisco de Asís por nuestra ciudad, camino de Santiago. El Santo permaneció un mes entre los mirobrigenses y al regresar a Italia envió dos monjes franciscanos de nuevo a la ciudad para que promovieran la construcción del cenobio.

Durante la guerra de la independencia el convento estaba situado entre el fuego cruzado de ambos ejércitos. Se dice que funcionó, en aquel entonces, como hospital de campaña en el que el general inglés Craufurd murió después de ser herido en batalla.

Actualmente se conservan dos capillas, la de los Centeno y la de los Águila (linajes nobles de la ciudad). Esta última alberga, en estos momentos, una exposición de fotografía antigua y otra de restos arqueológicos.

Para concertar una visita al convento se pueden poner en contacto con el siguiente número de teléfono: 664 346 580 o dirigirse a la oficina municipal de turismo sita en el ayuntamiento.

Monasterio de la Caridad. Este monasterio premostratense del siglo XIII, situado a unos 4 km de la ciudad, actuó como cuartel general del ejército francés durante el asedio. En su interior se puede apreciar un magnifico claustro realizado por Juan de Sagarvinaga en el siglo XVII. El monasterio no es visitable salvo en algunas ocasiones durante el año. Para más información pueden dirigirse a la oficina municipal de turismo, sita en la Plaza Mayor.

Muralla medieval. La antigua muralla medieval mandada construir por Fernando II de León, encierra multitud de historia y lugares emblemáticos, como la gran brecha que abrió el ejército francés tras mantener la ciudad sitiada, la brecha pequeña abierta a posteriori por el ejército inglés, la batería lugar donde se colocaban de esa forma los cañones y que ahora es un precioso mirador… Todo el adarve de la misma, es un paseo inigualable que todo visitante debe realizar.

Convento de Sancti Spíritus. A mediados del siglo XVI se traslada desde la comarca a cerca de los muros de la muralla este convento. Es ya en el siglo XVII cuando se sitúa junto a una puerta de la ciudad que recibe el mismo nombre. Durante la guerra de la independencia toma parte activa en la batalla haciéndose fuerte en su interior un batallón de soldados. El ejército francés tuvo que asediarlo dos veces para poder hacerse con su control. Actualmente los únicos restos que quedan de este convento son las piedras que conformaban su puerta y que hoy en día forman parte de la entrada del edificio del juzgado.